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25/9/11

MENTIROSOS

La persona que más, tengais cerca puede ser una mentirosa cumplusiva, y hacer cada vez la bola más grande, vigilar con quien hablais y lo que explicais, se pueden volver en vuestra contra.
Yo hablo desde mi propia experiencia,no te puedes fiar de nadie que te haga la pelota o quiera ser el centro de atención y quiera menjar el cotarro , algo hay encerrado, abrir los ojos, que esa persona esta cerca y seguro que más de una vais a caer en sus
redes, os costara descubrirlo y solo hablando con gente que le ha pasado esto la descubrireis.
Espero que nos os pase y seais felices!!
LA MENTIRA



Una de las actitudes más perniciosas y que más molesta a los seres humanos es ser víctima de una mentira. Pero cuando se hace un análisis más profundo de ella, podemos encontrar sorpresas sobre su verdadera esencia y, sobre todo, en la importancia que tiene en nuestras vidas en pareja, en familia, en comunidad, en nuestras relaciones de trabajo, etc. La mentira, sin duda alguna, es una parte importante con la que nos enfrentamos cotidianamente en la vida.

El acto de mentir se define como la intención deliberada que tiene una persona de engañar otra. La mentira viene a ser simplemente, algo que no es verdad, que no es real.

Clasificación de las mentiras

Existen dos formas fundamentales de mentir: a través del ocultamiento y a través del acto mismo de falsear.

El mentiroso que oculta, retiene cierta información sin decir, en rigor, algo que falte a la verdad.

El que falsea da un paso adicional: no sólo retiene información verdadera, sino que presenta información falsa como si fuera cierta.

Para que un acto de mentira se concrete, a menudo, el mentiroso combina ambas formas de engaño, pero en muchas ocasiones, se conforma simplemente con el ocultamiento, pues muchos consideran que ocultar información no es mentir.

Cuando un mentiroso está en condiciones de mentir, por lo general prefiere ocultar y no falsear. En primer lugar, porque resulta más fácil: no existen historias que inventar ni posibilidades de ser descubierto. Por otra parte, el ocultamiento parece menos censurable. Es pasivo, no activo y los mentirosos suelen sentirse menos culpables cuando ocultan que cuando falsean, aún cuando sus víctimas resulten igualmente perjudicadas.

Por otra parte, las mentiras por ocultamiento son mucho más fáciles de disimular una vez descubiertas. El mentiroso no se expone tanto y tiene muchas excusas a su alcance: su ignorancia sobre el asunto, o su intención de revelarlo más adelante, o simplemente que "se le olvidó".

Existen mentiras que de entrada obligan al falseamiento y para las cuales el ocultamiento simplemente no basta. Por ejemplo, si alguien pretende obtener un empleo mintiendo acerca de su experiencia laboral, con el ocultamiento sólo no le bastará: deberá ocultar su falta de experiencia pero además, tendrá que elaborarse una historia de experiencia laboral previa.

También se apela al falseamiento, por más que la mentira no lo requiera en forma directa, cuando el mentiroso quiere encubrir las pruebas de lo que oculta, necesario fundamentalmente cuando lo que se quiere ocultar son emociones. Es muy difícil ocultar una emoción actual, en especial si es intensa. El terror es menos ocultable que la preocupación. La furia menos que el disgusto. Cuanto más fuerte sea una emoción más probable es que se filtre alguna señal pese a los esfuerzos del mentiroso por ocultarla.

Otra forma de mentir, es la que los expertos en el arte del engaño llaman "verdades a medias" o "verdades retorcidas", de tal modo que la víctima no la crea. En la primera, cuando la persona engañada emplaza al mentiroso acerca de un asunto, éste no lo niega, por el contrario, le da la razón a su víctima, pero hasta cierta parte de la historia. La otra parte es mentira. De esta manera, la persona engañada cree en la verdad de las palabras del mentiroso.

En el caso de las verdades retorcidas, el mentiroso dice la verdad de tal modo que la víctima no lo crea, es decir, dice la verdad falsamente. Es el caso del esposo que llega tarde a la casa y cuando su mujer el pregunta en dónde estaba, éste le contesta: "con mi amante, como me acuesto con ella todos los días, tenemos que estar en permanente contacto". Esta exageración de la verdad pone en ridículo a la esposa y le dificulta proseguir con sus sospechas. También servirá para el mismo propósito un tono de voz o una expresión de burla.

Se puede hablar de tres clases de mentira: la racional, la emocional y la conductual.

En la mentira racional, lo básico es que lo que se dice, se siente o se hace, se contrapone con la verdad racional. Se falsea la verdad por algún interés. Es más profunda, mucho más malvada, es la mentira hecha para dañar a los demás.

La mentira emocional, en la que lo básico es que, lo que se dice, se siente o se hace no concuerda con la situación emocional del mundo afectivo. Un ejemplo de esto podría ser el caso de alguien que cuando llega a la casa trata de parecer enojado por alguna mala situación, cuando en realidad estaba en una fiesta con sus amigos.

Y el tercer tipo de mentira, que es mucho más elaborada, es la mentira conductual, en la que se trata de actuar o dejar actuar de forma deliberada para decir que somos lo que no somos. Es el caso del galán vanidoso de mediana edad, que la oculta ante su novia, tiñéndose las canas y afirmando tener siete años menos.

La mentira ¿Fácil de descubrir?

En más de una oportunidad hemos escuchado decir que las mentiras tienen patas cortas, pues en ocasiones se descubren más rápido de lo que pensamos. Las mentiras fallan por muchas razones.

También puede ocurrir que otra persona delate al mentiroso: un colega envidioso, una esposa abandonada, un informante que ha sido pagado, son algunas de las fuentes básicas para descubrir un engaño.

Sin embargo, la persona mentirosa también se delata por múltiples pistas como un cambio en la expresión facial, un movimiento del cuerpo, la inflexión de la voz, el hecho de tragar saliva, un ritmo respiratorio excesivamente profundo o superficial, largas pausas entre las palabras, un desliz verbal, una microexpresión facial o un ademán que no corresponde.

Ahora bien, ¿Por qué los mentirosos no pueden evitar estas conductas que los delatan? Las razones son dos: una de ellas ligada a los pensamientos y otra a los sentimientos.

El hecho de no haber pensado de antemano, programado minuciosamente y ensayado el plan falso es sólo uno de los motivos por los cuales se cometen deslices que ofrecen pistas sobre el engaño.

Los errores se deben a la dificultad de ocultar las emociones o de inventar emociones falsas. No toda mentira lleva consigo una emoción, pero las que sí, causan al mentiroso graves problemas.

Cuando se despiertan emociones, los cambios sobrevienen casi al instante sin dar cabida a la deliberación. El pánico que siente el mentiroso de ser descubierto produce señales visibles y audibles, pues es algo que está más allá de su control.

Las personas no escogen deliberadamente el momento en que sentirán una emoción. Ocultar una emoción no es fácil, pero tampoco lo es inventar una no sentida, aunque no haya otra emoción que disimular con ésta. En este caso, el falseamiento se hace tanto más arduo cuanto mayor es la necesidad que existe de él, especialmente si éste contribuye a ocultar otra emoción.

Las mentiras relacionadas con pensamientos no involucran emociones. Son las mentiras acerca de planes, ideas, acciones, intenciones, hechos o fantasías. Defender la verdad es mucho más complicado que decir una mentira en este caso. Por ejemplo, el que plagia oculta que ha tomado una obra ajena presentándola como propia, mintiendo sin sentirse culpable.

Texto sacado de : http://elpuente.13.cl/elpuente/html/Anexo/Mentira/59666IraizqSReportajesSLa_mentiraS.html

7 comentarios:

Eni dijo...

No soporto las mentiras ni la falsedad,se supone que,los blogs,son para unir ha las personas,de todos
los paises,que hariamos si todos mintieramos como los politicos,nos convertiriamos,igual,que pena,muchas veces tengo ganas de alejarme de todo esto,,un saludo cordial

Mari dijo...

no se que te ha pasado. Desde aquí te envio un abrazo y sobre todo no dejes de confiar en las personas. cometerias un gran erros, no todos somos iguales.
Besos
mari

Carmen dijo...

Vaya, no sé qué habrá podido ser, pero por lo que se deduce te ha calado muy hondo, por lo menos has cogido in fraganti a la persona, espero que no te vuelvas a econtrar en una situación parecida porque es muy desagradable.

Concepción dijo...

No vale la penar perder el tiempo pensando en personas que no valen nada. Si alguien no es honesto es alguien que no vale uno solo de nuestros pensamientos. La vida es muy corta para dejar que las malas acciones de otros nos perturben.

La Reyes dijo...

Hola! supongo que has sufrido una gran decepción, y probablemente tengas toda la razón en todo lo que nos apuntas en esta entrada, pero mi consejo amiga, es que no sigas perdiendo tiempo pensando en esa persona que quizás no se enterará y si se entera talvez le importe un bledo, sigue adelante porque afortunadamente todos no somos iguales, tu eres la dueña de tu vida, tu mejor amiga y la que siempre estará contigo. saludos Reyes. TERAPIA DE PUNTO DE CRUZ.

sonia morón dijo...

Hola Roser. No sé el que t`ha passat però veig que t`ha dolgut i molt. Tot el que dius és una gran veritat, jo tampoc tolero la mentida, però depen de qui vingui, si no em mereix molt la pena, simplement agafo un pot de typex i l`esborro del mapa. Pensa que hi ha persones honestes, i sempre és bó tenir gent en qui confiar.
Un petó
Sonia

ninfocruz dijo...

Roser,se te ve dolida.Aunque te comprendo,yo tampoco entiendo porqué hay gente que mintiendo consigue algo.
Pero hay un dicho que dice "se coge antes aún mentiroso que a un cojo".
Esperemos no caer en las redes de esa mentira.
Animo,muchos besitos